• HUN pone su capacidad de alta complejidad y telemedicina al servicio de los territorios afectados por el terremoto

Bogotá D. C., 21 de Agosto de 2026 - Oficina de Comunicaciones HUN -

HUN pone su capacidad de alta complejidad y telemedicina al servicio de los territorios afectados por el terremoto

Ante la emergencia ocasionada por el terremoto que afectó diferentes territorios del país, el Hospital Universitario Nacional de Colombia (HUN) puso a disposición su capacidad científica, tecnológica y asistencial para apoyar a las instituciones de salud de las zonas impactadas y contribuir a garantizar la continuidad de la atención de los pacientes que requieren servicios de mayor complejidad.

Karen Dayana Garcés recuerda con claridad el momento en que la tierra comenzó a moverse el pasado 10 de agosto. Estaba en su casa, en Buenaventura, preparándose para salir a trabajar como operadora portuaria, cuando en cuestión de segundos el terremoto transformó su vida y la de cientos de personas en la costa pacífica colombiana.

954 viviendas destruidas en Buenaventura tras el sismo. Esta es la de Karen Dayana Garcés quien quedó atrapada entre los escombros junto a su hermana. Ellas fueron auxiliadas por sus vecinos y lograron salir.

Bajó del segundo piso, donde vivía con su hermana para saludar a su madre antes de irse a trabajar, cuando la casa colapsó sobre ellas. En medio del caos, Karen alcanzó a proteger con su cuerpo a su hijo, soportando el impacto de la estructura mientras intentaba mantenerla a salvo. Ella sobrevivió, pero sufrió fracturas en ambas piernas y comenzó así un largo camino de recuperación.

Tras quedar atrapadas entre los escombros, Karen y su hermana fueron auxiliadas por sus vecinos, quienes lograron ayudarlas a salir y trasladarlas al Hospital Municipal Luis Ablanque de la Plata ESE, en Buenaventura, donde recibieron la atención inicial.

Sin embargo, la emergencia también puso a prueba la capacidad de la red hospitalaria local. Según el testimonio de Karen, la infraestructura de atención en salud sufrió afectaciones que dificultaron la prestación de los servicios: “La clínica de alta complejidad es la que tenemos con los implementos, pero también tuvo grietas y las personas no pudieron trabajar dentro de la clínica. Entonces a todos nos dejaron en carpas”

Sus lesiones comprometieron ambas piernas. En Buenaventura recibió los primeros procedimientos para controlar las lesiones y prevenir infecciones. Posteriormente, en el HUN continuó el manejo especializado y fue sometida a nuevas intervenciones quirúrgicas.

“Me han hecho cuatro operaciones y he tenido un gran avance”, cuenta.

Actualmente el HUN atiende a cinco pacientes remitidos desde Buenaventura, como parte de la respuesta de alta complejidad frente a la emergencia. Los reportes de la Alcaldía del municipio revelan 954 viviendas destruidas, 27 personas fallecidas y 50.740 afectadas por el sismo, con corte al 23 de agosto.

Karen lleva 4 cirugías para reconstruir sus piernas. “Hay que tener mucha fortaleza para seguir adelante. Uno no sabe lo que va a vivir durante el día, pero toca tener pensamientos positivos, que todo va a servir bien y que vamos a poder salir de aquí”, dice

Una atención que continúa después del traslado

Carlos Tovar también fue trasladado desde Buenaventura. El día del terremoto se encontraba en la terraza de su casa de tres pisos. Cuando comenzó el movimiento, intentó bajar rápidamente. Ya estaba entre las escaleras del primer y segundo piso cuando un fuerte sacudón lo hizo tomar la decisión de lanzarse para protegerse. “Se me salió el hueso y se me hizo una cortada. Los médicos quieren asegurarse de que no haya bacterias ahí para poder hacerme la cirugía. A Bogotá me trasladó la Fuerza Aérea Colombiana”, cuenta Carlos.

Carlos es mecánico de motores fuera de borda, espera retornar a Buenaventura prontamente. “Agradecerles a los médicos, a todos ellos, que desde el primer momento del siniestro se han puesto la 10. Han estado pendientes”.

El director general del Hospital Universitario Nacional de Colombia, Oscar Alonso Dueñas Araque, destacó que la atención de los pacientes afectados no termina cuando llegan a un hospital de referencia, requiere acompañamiento, seguimiento y una respuesta integral que permita avanzar en la recuperación física y emocional.

“En momentos como este, nuestra responsabilidad es poner al servicio de quienes más lo necesitan todas las capacidades que tenemos disponibles. El HUN cuenta con talento humano especializado, tecnología, infraestructura, servicios de alta complejidad y telemedicina, y tenemos la voluntad de disponer estos recursos de manera solidaria para contribuir a la recuperación de las personas y de los territorios afectados”.

Para Mariana Díaz Amaya, psicóloga clínica del HUN, la historia de Karen y Carlos también muestra otra dimensión de la emergencia: el impacto emocional. Karen cuenta que, después del terremoto, ha tenido momentos en los que revive lo ocurrido. “A veces cierro los ojos y recuerdo todo lo que pasó. Me he empezado a sentir asustada, la camilla se mueve”.

Para Carlos, la preocupación permanece en Buenaventura. Su familia está bien, pero sabe que su ciudad continúa enfrentando las consecuencias del terremoto. “Hace poco, se cayó una casa por el barrio donde yo vivía. Se han ido cayendo varias. Entonces sigue la preocupación, porque la verdad ha sido duro”, cuenta.

Según Díaz, estas reacciones posteriores al acontecimiento, conocidas como de estrés agudo aparecen a continuación del evento traumático y perduran máximo un mes después presentándose como un medio de adaptación y supervivencia. Según la doctora Díaz, se manifiestan en trastornos del sueño y del apetito, pesadillas, alta reactividad ante estímulos que recuerdan el evento, dificultad en toma de decisiones, temor y ansiedad, sentimiento de culpa y de abandono, tristeza entre otros.

La mayoría de las personas logran procesar la experiencia traumática y recordarla sin dolor para poder continuar con su vida, comenta Díaz.

El HUN también llega al territorio sin trasladar al paciente

Mientras algunos pacientes son remitidos a Bogotá, otros pueden continuar su atención en sus territorios con el acompañamiento de especialistas, comenta Jakeline Caro, jefe de Telemedicina del HUN. “Hemos puesto a disposición la capacidad de telemedicina del hospital, conectando a los equipos de salud de las zonas afectadas con profesionales de diferentes especialidades. Esto gracias a un convenio solidario con la Nueva EPS.

38 pacientes afiliados a Nueva EPS han sido atendidos de manera solidaria por la modalidad de telemedicina del HUN, desde hace una semana que se publicó el convenio.

Las líneas de atención habilitadas 24 horas, siete días a la semana, han permitido la valoración y orientación especializada de 38 pacientes en áreas como medicina interna, pediatría, psicología, psiquiatría y cuidado intensivo.

“La telesalud permite identificar rápidamente algunos signos de alarma y precisamente hacer manejo y tratamiento sin necesidad de estar en ese colapso presencial”, explicó la jefa de Telemedicina del HUN.

Una respuesta solidaria

Carlos también reconoce que la respuesta no se ha limitado al traslado de pacientes. Desde diferentes lugares del país han llegado profesionales y apoyos para fortalecer la atención en Buenaventura, cuyos hospitales resultaron afectados. “Han llegado voluntarios allá a Buenaventura a colaborar porque los dos hospitales quedaron con grietas, quedaron afectados”, señala.

Karen reconoce que le dolor no la deja dormir, sin embargo, cuando habla de lo que viene, encuentra una razón para seguir adelante: su familia y, especialmente, sus hijos.

“Hay que tener mucha fortaleza para seguir adelante. Uno no sabe lo que va a vivir durante el día, pero toca tener pensamientos positivos, que todo va a servir bien y que vamos a poder salir de aquí”, dice Karen.

Written by Pubblished Aug 2026